octubre 02, 2007

Conversaciones esperadas

"-Sólo haz lo que tu corazón te dicte hija.
-¿Y si no tengo idea de lo que quiero?.
-Pues con el tiempo lo descubrirás, yo te apoyo y por donde vayas te estaré guiando hija mia, siempre con los valores que te dimos en casa.
-Gracias padre, sabía que podía hablar contigo. Y ¿cómo está mamá?.
-Descansando hija, acá todo es tan tranquilo, no tenemos de qué preocuparnos.
-Ya veo. Oye gracias de verdad por apoyarme, aunque me hubiese gustado que lo hicieras antes.
-A mí también. Duerme hija, mañana si quieres hablamos de eso, no has descansado nada estos últimos días."

Y salió del hospital, donde murió su única familia, aunque ella ya había muerto para ellos, por incomprensión, un tiempo atrás.
Manejaba con cuidado y al pasar por la calle mas transitada de la ciudad, vió el auto en el que sus padres, atropellados por un conductor ebrio, agonizaron durante horas sin poder hacer nada; la gente solo pasaba sin voltear.

"..porque la gente no te escucha cuando quieres.."

7 comentarios:

txanba dijo...

el relato es triste, pero tiene un mensaje final, que el lector lo va detectando a medida que se sumerge en la lectura. un abrazo.

Anónimo dijo...

Porque no debemos de dejar algunas cosas para después. No esas cosas verdaderamente importantes...

Un relato muy triste.

Besos

Manuel dijo...

El don de escuchar, creo que es un regalo de dios...

Ricardo J. Román dijo...

Un relato triste, pero con una inegable fuerza de aprendizaje. La pequeña moraleja final es tan realista que da miedo.

Besos.

erik dijo...

Quizas entonces sea ya tarde...

pienso.

no,
son cosas mias.

இலை Bohemia இலை dijo...

wow, me has dejado sin aliento, pero son de esas buenas historias que hacen reflexionar...

Besos y cariño

erik dijo...

je